¿Excavar o escarbar?


Fotografía cedida por Valentina Maglie


¡Y por fin llega la hora de la acción! Una vez que hemos localizado los restos, es el momento de la excavación. Aunque primero es mejor aclarar que esta fase no tiene por qué llevarse a cabo en todas las investigaciones arqueológicas, ya que la mayoría de las veces lo más adecuado para la conservación es no tocar los restos. Para ello os dejo este vídeo que ilustra muy bien éste hecho:





Fotografía extraída de Archeologia subacquea,
 note di viaggio nell'Italia sommersa
Pero una vez que se decide remover el terreno hay que hacerlo con muchísimo cuidado porque éste es un proceso irreversible. Para un arqueólogo excavar es como ir leyendo un libro al revés, debido a la acumulación de sedimentos, lo más antiguo está en las capas inferiores y lo más reciente en las superiores, que es donde antes se llega. Además, a medida que lo leemos vamos destruyendo las hojas de este libro, por lo que es necesario sacar la máxima información dibujando y registrando todo. Pequeños fragmentos de cerámica, hueso, piedras, metal o incluso semillas pueden brindar una valiosa información a los especialistas. ¡No se puede escapar nada!

La excavación se comienza montando una cuadrícula referenciada con un punto cero localizado en la cota más alta de la zona. Este sistema ayuda a los arqueólogos a señalar la posición de cualquier resto, a localizarlo con facilidad y a situarlo en un plano. La cuadrícula puede ser flexible, para lo que se han de clavar unas piquetas que se unen con elásticos. El inconveniente es que con ella es muy difícil crear cuadrículas precisas. Pero se puede usar una rígida que tiene la ventaja de que se deforma muy poco y nos sirve de apoyo para realizar dibujos.

El equipo multidisciplinar se dividirá en equipos más específicos para realizar las tareas de la forma más eficiente:

Por un lado el equipo de arqueólogos se sumerge y trabaja en el terreno con los restos arqueológicos. El equipo de inmersión es el que condiciona a los demás equipos ya que debe enfrentarse a dos serios problemas que afectan a su seguridad: la presión y la descompresión.


Normalmente el equipo de arqueólogos se dedica a retirar de la zona los depósitos marinos, o sedimentos, valiéndose, de una manga de succión que tiene la función de un gran aspirador. Un motor en el barco se encarga de accionar esta manga. Los sedimentos succionados se van pasando por un filtro para comprobar que ningún resto arqueológico haya sido aspirado por error. 


Fotografía extraída de Archeologia subacquea,
note di viaggio nell'Italia sommersa
Además es fundamental fotografiar el proceso y sus hallazgos para documentarlo todo (recordemos lo importante que es luego a la hora de localizar un yacimiento saber dónde buscar). La idea es retratar los restos tal y como aparecen: la colocación de unas piezas con respecto a otras, las dimensiones de los objetos o su orientación. Se puede hacer fotografía de detalle, fotos generales o incluso se puede construir un mosaico fotográfico, consistente en hacer pares de fotos, lo que nos permitirá hacer una planta del yacimiento.

Finalmente una vez retirados los sedimentos de la parte superior del yacimiento, se hace un plano de cada capa y se numeran los objetos que van apareciendo, como fragmentos de cerámica, maderas, vidrios, objetos metálicos...Todo lo que aparece se clasifica, identificándolos mediante una inscripción con un lápiz de cera o grafito, con un número correlativo para que nos diga de dónde han salido, qué son o cómo estaban situados. Y es que el orden es fundamental en una excavación. Os dejo este vídeo que encuentro muy ilustrativo:




Simultáneamente el equipo técnico se coloca en una embarcación en la vertical del yacimiento. Su misión es apoyar al equipo de inmersión y velar por su seguridad. Son responsables del funcionamiento de equipos básicos como las motobombas (hacen funcionar las mangas de succión cuya función, es retirar los sedimentos). Además, realizan otras tareas, como el control de embarcaciones ajenas a la excavación, la regulación del tiempo bajo el agua o el cambio de turnos.

La logística sin embargo, está situada en la costa para la realización de trabajos auxiliares como traslado de equipos o aprovisionamiento de material.

Finalmente el equipo receptor que es el encargado de recibir todo el material para su investigación y conservación.

Fotografía extraída de Archeologia subacquea,
 note di viaggio nell'Italia sommersa
La forma de sacar los objetos del agua dependerá del tipo de material del que estén hechos. Los inorgánicos (como cerámicas o metales) podrán ser extraídos mediante cestas, redes, bandejas o con ayuda de globos o grúas. Cuando los materiales son orgánicos (madera, cuero, corcho o marfil) son mucho más frágiles y habrá que extraerlos con soportes o recipientes rígidos y, si es posible, con el mismo sedimento del fondo del mar donde se han encontrado. En otros casos se emplearán metodos más sofisticados para piezas más complicadas de extraer. Para ello se construye alrededor del objeto un contenedor y se recubre de aluminio. Después se inyecta una silicona o plástico polímero que, al tomar contacto con el agua, se endurece y se adapta al objeto, tomando su forma y evitando que se rompa.

Pero por debajo de los 50 metros de profundidad todo se complica. La presión hace que para trabajar a estas profundidades se utilicen pequeños submarinos o robots con cámaras de video. Los pecios más profundos son los menos dañados, dado que se ven menos afectados por el expolio y la pesca de arrastre.

Fotografía extraída de Archeologia subacquea, 
note di viaggio nell'Italia sommersa
Ahora bien, dependiendo de la profundidad y de las condiciones del entorno, es posible convertir el yacimiento subacuático en terrestre, como ocurrió en el fiordo de Roskilde (Dinamarca), donde seis naves fueron hundidas a mediados del siglo XI a una profundidad de entre medio y dos metros y medio. En 1962 se rodeó el yacimiento con un dique para extraer el agua y poder realizar la excavación como si se encontrase en tierra.


Espero que os permita conocer un poquito más a fondo las cuestiones más relevantes en una excavación arqueológica subacuática.


Un saludo y hasta la próxima inmersión.

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